Epidural, Peridural, Espinal, Raquídea. ¿Qué diferencias hay?

Existe una gran confusión en cuanto a los tipos de anestesia neuroaxial, los que reciben su nombre del espacio donde se coloca la droga (generalmente anestésicos locales más algún agregado).

Hay que entender primero la anatomía de la columna. De una manera sencilla, podemos decir que la columna vertebral es un tubo de varios anillos óseos (vértebras) con un canal semicentral. En este canal va la médula espinal y las raíces de los nervios que nacen de ella. La médula espinal va recubierta por algunas capas que la envuelven, la más gruesa (e importante para esta explicación) llamada duramadre. Entonces, tenemos dos espacios: uno dentro de la duramadre, donde va la médula espinal bañada y flotando en líquido cefalorraquídeo, y uno por fuera de la duramadre.

La Anestesia Peridural, o mejor dicho Epidural (son lo mismo), se llama así debido a que las drogas anestésicas se administran en el espacio inmediatamente externo o por fuera de la duramadre (Epi=sobre). En cambio, la anestesia espinal o raquídea (también sinónimos) se coloca en el espacio raquídeo, por dentro de la duramadre, donde está el líquido cefalorraquídeo. Primera diferencia entonces: el lugar. En el primero toda la operación de administrar la anestesia es relativamente seca, mientras que en la segunda se espera la salida de líquido para asegurar que uno está en ese espacio.

Lo anterior condiciona una segunda diferencia. Las dosis a administrar en el espacio raquídeo, directamente bañando la médula y sus raíces, es relativamente baja, comparado con las dosis enormes que hay que poner por fuera de la duramadre. Esto se debe a que la duramadre podemos imaginarla como una cubierta impermeable, muy resistente al paso de los anestésicos. Para lograr el efecto entonces, debemos dar grandes dosis. Esto nos explica también por qué la anestesia raquídea hace efecto muy rápido (segundos) mientras la epidural se demora bastante más (15 a 20 minutos).

Una tercera diferencia es el grosor del trocar utilizado. El de espinal es muy delgado (25 o 27 G, casi como un pelo) mientras que el de peridural es 16 o 18 G (a menor número, más grueso). Esto permite que, al ser grueso, por su interior podamos introducir un catéter que quedará alojado en el espacio peridural. Este catéter es el que le da la gran ventaja a esta técnica, al permitir administrar dosis repetidas y/o continuas de anestesia durante largo tiempo. La Epidural y su catéter permite entonces manejar dolores de larga duración, como trabajos de parto o dolor postoperatorio.

Las complicaciones generales son similares, como lesión neurológica, infección, hematomas, etc., pero debido a que la técnica es un poco más compleja, la aguja utilizada en más gruesa y se deja a veces este catéter, la peridural tiende a tener una tasa levemente mayor de ellas. De todas maneras, son complicaciones muy raras.

Resumiendo, tenemos dos técnicas anestésicas que, dadas sus características, nos permiten administrar una anestesia rápida y de buena calidad, pero de tiempo limitado (espinal o raquídea) o una anestesia lenta pero de largo efecto si se administra mediante un catéter posicionado específicamente (epidural o peridural).

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