Anestesia Chile

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¿Qué puede ir mal en una cirugía?

Publicado en | enero 27, 2011 | Por: | 2 Comentarios

Vamos a tratar un tema bastante vago pero que a muchos pacientes les preocupa y no saben preguntar. Es también un poco morboso, pero la idea central no es angustiar a nadie y que desista de operarse. Es más bien para informar y que uno siempre tenga en mente las posibles complicaciones (que no siempre el cirujano le cuenta al paciente…precisamente para no estresarlo más). Y la enumeración siguiente no va ordenada ni por frecuencia ni por importancia. Sólo es un listado, un poco ordenado según el momento de la falla.

Partamos por el principio: en una cirugía, todo puede ir mal. Lo más frecuente es que todo vaya bien, dado los sistemas de seguridad y los controles que se hacen (en algunos lugares más que en otros), pero hay un grupo de leyes (Murphy le dicen) que indica que si algo puede salir mal, va a salir mal.

Entonces, podemos partir diciendo que la cirugía puede suspenderse. Sería la primera falla. Causas: muchas, muchísimas. Exámenes, alterados, falta de ayuno, resfrío, falta de cirujano, falta de anestesista, falta de material, falta de personal, se prolongó la cirugía que iba antes, cayó un meteorito sobre el Pabellón o el Hospital, etc. Lo bueno de esto es que la cirugía se suspende antes y no durante. No sería bueno estar en medio de la cirugía, ya anestesiado, y descubrir que falta X material o instrumental. Pero como ya deben estar pensando…eso también ha sucedido.

La anestesia puede fallar. Desde complicaciones sencillas como que se salga la vía venosa y haya que volver a instalarla, hasta la más grave como la muerte. El resultado fatal puede ser consecuencia de muchas otras complicaciones, como un shock anafilactico, una crisis de hipertermia maligna o un caso de imposibilidad de intubar y ventilar. Hay complicaciones moderadas que también pueden ser muy molestas, como dolor excesivo no controlado, náuseas y vómitos importantes, o por ejemplo, la pérdida de una pieza dentaria durante la intubacion. O efectos colaterales leves, como la sensacion de hormigueo en las piernas de la anestesia espinal, que para algunos paciente es molesta, o el dolor de garganta luego de una anestesia general (secundario a la intubacion traqueal) que dura hasta 1 semana. Enumerar todo lo que puede salir mal en una anestesia podría dar para una enciclopedia de varios tomos, así que lo dejaremos aquí.

La cirugía también puede fallar. No es mi especialidad ni el lugar para tratarlo el correcto, pero la cirugía puede complicarse por sangrado, por encontrarse otra cosa no planeada que requiera cambiar el plan, etc.

La recuperación puede fallar. La herida puede sangrar (habitualmente las primeras horas) o puede infectarse (a los días). Puede haber complicaciones por cuerpos extraños olvidados durante la cirugía (lo típico por ejemplo, una compresa), o simplemente reacción a las suturas. Ya más por el lado estético, un paciente con mala cicatrización puede terminar con un queloide. Hay complicaciones o efectos colaterales esperables también, como lesiones de nervios (que dependeran de la zona a operar) o de terminaciones nerviosas, que producirán dolor, insensibilidad o pérdida de la movilidad de esos músculos involucrados. Esto es algo que muchos cirujanos no le informan al paciente, aunque afortunadamente con el tiempo muchos mejoran.

Puede haber complicaciones por drogas, ya sea por dosis (menos o más) o por equivocación de la droga administrada, evento que puede ocurrir durante toda la hospitalización (preoperatorio, intraoperatorio y postoperatorio). Estas complicaciones pueden no ser graves y pasar desapercibidas o ser graves y terminar en la muerte del paciente. En Estados Unidos esto sería la causa de miles de muertes al año y desafortunadamente, en nuestro país no hay estadísticas. Como ejemplo puede mencionarse una alergia a una droga que el paciente era conocido como alérgico, pero que se le administró por error. O, como tambien ha ocurrido, que el paciente no sea conocido y haga una alergia al antibiótico.

Como podemos ir viendo, casi cualquier cosa puede ocurrir durante una cirugía que haga que el resultado final no sea satisfactorio. Afortunadamente, muy pocas veces estos problemas ocurren, dados los sistemas de seguridad aplicados, y muchos pacientes se operan sin incidentes. Así que pueden estar tranquilos y operarse con confianza…siempre que hayan elegido bien el lugar, el cirujano y el anestesiólogo. Tema para otro post.

16 de Octubre, día del Anestesiólogo

Publicado en | octubre 16, 2010 | Por: | 4 Comentarios

Dicen que Dios, para crear a la mujer a partir de una costilla del hombre, lo puso a dormir con el fin que no sintiera dolor. Con ese acto, Dios se convirtió en el primer anestesiólogo. Lo cierto es que fue un 16 de Octubre de 1846 la primera demostración pública y práctica de la anestesia con éter para una cirugía, en manos del dentista William Morton. En fechas anteriores Horace Wells había utilizado Oxido Nitroso para sacar muelas, con efectos muy variables (buena a nula anestesia), lo que produjo que cayera en el descrédito cuando no funcionó en la demostración más importante. Existe el dato que ya en 1842 se habría utilizado el Éter, pero esto no se conoció hasta tiempo después, razón por la cual no quedó en la historia.
Ese viernes 16 de Octubre, Morton se presentó tarde en el Massachusetts General Hospital, algo nada nuevo. Su paciente, Gilbert Abbot, tenía un tumor mandibular. Luego de respirar el gas de eter, fue operado exitosamente y sin dolor. Morton mantuvo en secreto el nombre del gas hasta haberlo patentado, lo que nos dice que ya en esa época se jugaba chueco, ya que el Éter era conocido varios años antes.
El término “anestesia” por otro lado, fue sugerido a Morton por Oliver Wendwell Holmes, quien le puso ese nombre al estado en que quedaban los pacientes luego de aspirar los gases. Lo sorprendente es que fue hasta 1960 que se sigió usando el éter (más de 10 años), lo que nos demuestra otro punto: los anestesiólogos son lentos en aceptar algunos cambios.
Como detalle importante de la historia, la gran mayoría de los primeros “anestesiólogos” (que eran dentistas o cirujanos) terminaron adictos a las drogas y murieron por su causa. Hasta el día de hoy, la anestesiología es una de las especialidades médicas con mayor tasa de adicciones y muertes prematuras (suicidio).
La “Anestesia”, un arte de los Dioses, es la que permitió que el siglo XX viviera una revolución en la cirugía. Sin ella, la cirugía aún no pasaría de extirpar uñas y tumores superficiales sujetando al sufriente paciente entre 6 personas. A pesar de ese maravilloso avance, hay quienes no recuerdan la importancia de una fecha como el 16 de Octubre.

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