Si alguna vez ha leído un informe anestésico o ha escuchado al anestesiólogo decir que usted es “ASA II” o “ASA III”, es normal preguntarse qué significa.
Muchas personas creen que se trata de un puntaje que mide qué tan peligrosa será la cirugía o qué tan probable es que ocurra una complicación. En realidad, la clasificación ASA tiene un objetivo mucho más simple.
Es una forma rápida y estandarizada de describir el estado general de salud del paciente antes de una anestesia.
¿Qué significa ASA?
ASA corresponde a las siglas de American Society of Anesthesiologists (Sociedad Americana de Anestesiólogos).
Hace más de 80 años esta organización desarrolló una clasificación para que los anestesiólogos de todo el mundo pudieran describir, utilizando un mismo lenguaje, el estado físico de sus pacientes antes de una cirugía.
Con el tiempo, esta clasificación se convirtió en el sistema más utilizado a nivel mundial para evaluar el estado general de salud antes de un procedimiento anestésico.
¿Para qué sirve?
La clasificación ASA ayuda al anestesiólogo a responder una pregunta muy sencilla:
¿Qué tan sano está este paciente antes de la cirugía?
Con esa información es posible:
- Describir el estado general de salud del paciente.
- Estimar el riesgo anestésico de forma global.
- Planificar la anestesia más adecuada.
- Definir el nivel de monitorización necesario.
- Anticipar posibles complicaciones.
- Facilitar la comunicación entre los distintos profesionales de salud.
Es importante entender que la clasificación ASA no mide el riesgo de la cirugía, sino que describe el estado general de salud del paciente antes de la anestesia.
Sin embargo, numerosos estudios han demostrado que a medida que aumenta la clasificación ASA, también aumenta la frecuencia de complicaciones y la mortalidad perioperatoria.
Esto no significa que la clasificación ASA prediga la mortalidad de un paciente en particular. La mortalidad depende de múltiples factores, entre ellos el tipo y la complejidad de la cirugía, la edad, la urgencia del procedimiento, las enfermedades asociadas y el tratamiento anestésico y quirúrgico recibido.
Es una herramienta que ayuda al anestesiólogo a estimar el riesgo global y a planificar la atención más segura para cada paciente.
¿Cómo se clasifican los pacientes?
ASA I: paciente sano
Corresponde a personas completamente sanas, sin enfermedades que afecten su estado general.
Habitualmente:
- No presentan enfermedades importantes.
- No fuman.
- No consumen alcohol o lo hacen de forma excepcional.
- Mantienen una buena capacidad física.
- No presentan limitaciones para sus actividades habituales.
Ejemplos:
- Una mujer de 28 años sana que será operada de una hernia.
- Un hombre joven sin enfermedades que será sometido a una cirugía ambulatoria.
Es importante mencionar que, según la clasificación oficial de la ASA, una mujer embarazada no se considera ASA I, aunque no tenga enfermedades, debido a los cambios fisiológicos propios del embarazo.
ASA II: paciente con enfermedad leve o bien controlada
Son pacientes con enfermedades leves o factores de riesgo que no producen una limitación importante en su vida diaria.
También pertenecen a este grupo algunas condiciones que aumentan discretamente el riesgo anestésico, aun cuando la persona se encuentre en buen estado general.
Ejemplos:
- Hipertensión arterial bien controlada.
- Diabetes bien controlada sin complicaciones.
- Asma leve.
- Hipotiroidismo tratado.
- Obesidad moderada (IMC entre 30 y 39,9 kg/m²).
- Tabaquismo activo.
- Consumo habitual de alcohol (social o moderado).
Ejemplos:
- Un hombre de 55 años con hipertensión bien controlada.
- Una paciente con diabetes tipo 2 controlada mediante medicamentos.
- Una embarazada sana con un embarazo normal, ya que el embarazo, por sí solo, corresponde a un estado ASA II según la clasificación oficial.
La mayoría de los pacientes programados para cirugía pertenecen a esta categoría.
ASA III: enfermedad sistémica importante, pero estable
Aquí se incluyen pacientes con enfermedades significativas que producen cierto grado de limitación funcional, aunque se encuentren relativamente estables.
Ejemplos:
- Diabetes con complicaciones.
- Enfermedad pulmonar moderada.
- Insuficiencia cardíaca compensada.
- Enfermedad renal crónica.
- Obesidad severa (IMC ?40 kg/m²).
- Antecedente de infarto al miocardio.
- Marcapasos.
- Apnea obstructiva del sueño severa.
Ejemplos:
- Un paciente con insuficiencia renal crónica estable.
- Un paciente con insuficiencia cardíaca compensada.
- Una embarazada con preeclampsia sin criterios de gravedad o con diabetes gestacional insulinorrequirente.
Ser ASA III no significa que una cirugía sea excesivamente riesgosa. Miles de pacientes ASA III son operados diariamente con excelentes resultados gracias a una adecuada planificación anestésica.
ASA IV: enfermedad sistémica grave con amenaza constante para la vida
Estos pacientes presentan enfermedades severas que representan un riesgo permanente para su vida, incluso sin cirugía.
Ejemplos:
- Insuficiencia cardíaca avanzada.
- Angina inestable.
- Insuficiencia respiratoria severa.
- Enfermedad renal avanzada.
- Shock compensado.
Ejemplos:
- Un paciente con insuficiencia cardíaca avanzada que requiere oxígeno.
- Una embarazada con preeclampsia grave, síndrome HELLP u otra condición obstétrica crítica.
Estos pacientes requieren una planificación anestésica especialmente cuidadosa y, con frecuencia, manejo en centros de mayor complejidad.
ASA V: paciente moribundo
Corresponde a pacientes críticamente enfermos cuya probabilidad de sobrevivir es muy baja si no se realiza una cirugía inmediata.
Generalmente se trata de procedimientos de urgencia.
Ejemplos:
- Rotura de un aneurisma de aorta.
- Politraumatismo grave.
- Hemorragia masiva.
- Shock séptico.
Ejemplos obstétricos:
- Hemorragia obstétrica catastrófica.
- Embolia de líquido amniótico.
- Rotura uterina con shock hemorrágico.
ASA VI: donante de órganos
Esta categoría se reserva exclusivamente para pacientes con muerte encefálica confirmada que serán donantes de órganos.
No corresponde a pacientes sometidos a cirugía por una enfermedad.
¿Qué significa la letra “E”?
En ocasiones, junto al número aparece una E.
Por ejemplo:
- ASA II E.
- ASA III E.
La letra E significa Emergencia.
Indica que la cirugía no puede retrasarse sin poner en riesgo la salud o la vida del paciente.
Por ello, un paciente ASA II E suele tener un riesgo mayor que un ASA II sometido a una cirugía programada, ya que existe menos tiempo para realizar estudios, optimizar enfermedades o preparar adecuadamente al paciente antes del procedimiento.
¿Puede cambiar mi clasificación ASA?
Sí.
La clasificación refleja el estado de salud en el momento de la cirugía.
Una persona puede ser:
- ASA I hoy.
- ASA II si desarrolla hipertensión o diabetes bien controladas.
- ASA III algunos años después si aparecen enfermedades más importantes.
- O mejorar su clasificación si logra controlar adecuadamente algunos factores de riesgo o recuperar su estado de salud.
Por ello, el anestesiólogo realiza una nueva evaluación antes de cada cirugía, aunque el paciente haya sido operado anteriormente.
Una herramienta, no una sentencia
La clasificación ASA es una herramienta sencilla que ayuda al anestesiólogo a resumir el estado general de salud del paciente y a planificar una anestesia más segura.
No es una nota, un examen que se aprueba o reprueba, ni una predicción exacta de lo que ocurrirá durante la cirugía.
Cada paciente es evaluado de manera individual, considerando no solo su clasificación ASA, sino también el tipo de cirugía, su edad, sus antecedentes médicos y muchos otros factores que permiten ofrecer una anestesia adaptada a sus necesidades.
Cuando escuche que es “ASA I”, “ASA II” o “ASA III”, recuerde que el anestesiólogo simplemente está describiendo su estado general de salud mediante un lenguaje común utilizado en todo el mundo.
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